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Terra
La Coctelera

Categoría: España y América Latina

CUANDO ESTES EN MADRID…

1. Camina, camina y por supuesto camina. Aunque Madrid sea una ciudad grande se puede caminar a la mayoría de los lugares. Andando podrás introducirte a la ciudad. Comenzaras a conocer todas las calles y los callejones que componen el ámbito madrileño. Así que cuando tengas tiempo, vete a clase caminando o sal por ahí y piérdete. Solamente así conocerás lo que tus amigos no conocen y serás tú él/la que diga ¡“yo sé adonde queda eso”!

2. En medio de la tempestad de bares y discotecas que hay en Sol, existe un pequeño bar, en la Calle Victoria, llamado Alahambra. Aquí encontrarás un ambiente amigable, barato con buena música, buenas bebidas y unas increíbles tapas. El queso manchego y el chorizo son una delicia. Éste, también, es el lugar perfecto para escaparte de los “turistas”. Aquí sólo encontraras a españoles.

3. El Parque del Buen Retiro, alrededor de las seis de la tarde un domingo soleado, es el lugar ideal para pasar un buen rato. En el inmenso monumento que queda al lado del lago encontrarás a un montón de jóvenes tocando música, bailando y a uno que otro bebiéndose una cervecita. La energía allí te hará pensar que estas en un carnaval.

4. Habrá muchísima gente que te dirá que no vayas a ciertos lugares (barrios), pero yo te diré lo contrario. Si te interesa la inmigración o estás interesado en la populación latinoamericana ve a Cuatro Caminos. Allí pensaras que estas en “Spanish Harlem” o Saint Nicholas, ya que verás a muchos caribeños y centroamericanos. Aquí podrás encontrar una gran selección de buena comida latinoamericana y verás otro lado de Madrid.

5. Finalmente, si quieres viajar afuera de España trata de ir a Portugal. Uno, en los Estados Unidos, siempre oye a los que han estado en Europa decir que han ido ha Inglaterra, a Francia y a Italia, pero casi nunca Portugal. La cultura en Portugal es fascinante y aunque esté al lado de España se diferencia en muchas cosas. De la mayoría de los países europeos que visité, Portugal fue uno de los más destacados.

El Parque el Buen Retiro

El Parque del Buen Retiro se ha convertido, para mí, una de las mejores atracciones en esta ciudad. He estado yendo desde hace ya mucho tiempo, pero desde el domingo pasado el Parque ha estado buenísimo. Parece ser que con lo alto que estaba la temperatura el domingo todos los madrileños y los turistas, del mundo entero, salieron con el objetivo de pasearse por el Parque y nunca salir de allí. Claro está que yo era uno de aquellos, ¿turista o madrileño? ¡No lo sé!

Llegué allá a eso de las 16 hrs. con mi amiga y el Parque estaba repleto de gente. Había gente afuera de la entrada de éste, gente a la entrada y luego gente por todas partes. Había niños jugando con otros niños, jóvenes fumándose un cigarrillo, viejitos y viejitas caminando por los jardines. Había madres arrastrando sus coches y hasta niñas arrastrando el suyo. Había enamorados “besuquiandose” en la grama y gente remando en el agua.

Por dondequiera que caminaras había en el aire una cierta felicidad. Y aunque el sol no brillaba fuertemente, aquel día, las expresiones que veías parecian decir que sí estaba.

Por todo el Retiro había, también, espectáculos. Marionetas, perritos y payasos. Una de las cosas más sorprendentes fue los tamboritas que tocaban su tambor produciendo un ritmo acogedor que adonde quiera que estuvieras te invitaba a bailar. Y así fue. Adonde estaban ellos estaba la gente. Jóvenes bebiendo y bailando. Gente de todos las partes del mundo. Todo parecía una gran fiesta internacional. Allí todo el mundo se junto y hizo las paces.

ES QUE…

Aquí la gente camina muy, pero muy lento. Y no es que eso me parezca mal, sino que es algo que he ido notando estos días. Creo que es una cosa cultural. Y esto es porque que el caminar está relacionado a la forma en que la gente, sea de un país, una ciudad o un pueblo, “lleva la vida”. Es decir, si observamos e analizamos el caminar de las personas, en este caso el caminar de las mayoría de las personas (por supuesto que no todas) podemos ver que así como la gente camina así es como la gente come, conversa, te atiende, etc.

Si vemos como se camina en algunas partes de los Estados Unidos, mayormente en las grandes ciudades, podemos ver el por qué muchos “americanos” se incomodan al ir a países a donde la gente camina lento. En Nueva York, por ejemplo, la gente camina rapidísimo. En la mayoría de los barrios neoyorquinos siempre verás a la gente mirando el reloj y casi corriendo por las calles. Esto, no es solamente un fenómeno visto en Wall Street, a donde los que por allí trabajan tienen que llegar a tiempo al trabajo, sino que también lo ves en los lugares de comercio y en cualquier otra calle a donde no haya nada que hacer. Así que no importa si vas de compras, vas a visitar a un amigo, sea una emergencia o no, todos andan de prisa. Si no andas a la misma velocidad de los otros puede ser que alguna persona te corte un brazo al pasarte.

Aquí en Madrid la gente camina así como se camina en Río de Janeiro y en la Republica Dominicana, por ejemplo. Este caminar lento que tienen los nativos de estas ciudades es algo que a mi me parece ser un caminar lento porque yo ya me he acostumbrado a la rapidez neoyorquina. Siempre ando empujando a la gente cuando camino por las calles madrileñas. Lo mismo me pasó el semestre pasado cuando estuve en Brasil y lo mismo me pasa cada vez que regreso a la Republica Dominicana. Ya he tratado varias veces de caminar lento, pero ha sido una de las cosas más difíciles que he tratado de hacer. Me costó tanto esfuerzo aprender el paso neoyorquino, que ya ni me acuerdo ni mucho menos puedo poner en practica este caminar lento.

Éste caminar lento no tiene que ver con lo perezoso. Creo que en las culturas en las cuales se camina lento las personas son más relajadas. Lo hermoso de esto es que las personas viven la vida, la disfrutan y reconocen, sobre todo, su existencia. Creo que todo esto está relacionado a las llamadas culturas “calientes” y aquellas que son “frías” ya que así como las personas de estas culturas le dan más valor a lo humano/a la vida ellos hablan apretaditos y te miran a los ojos. A donde se camina rápido la gente no se mira y siempre te pide más espacio.

En fin, hay mucho que podemos apreciar de la gente que camina lento ya que en la mayoría de los casos esa es la gente que aprecia la vida y los pequeños momentos que surgen cada minuto. Estas culturas parecen ser más humanas y no tan preocupadas con lo “moderno” y lo tecnológico.

Cuando camines por las calles fíjate como siempre tendrás a un grupo de personas, una al lado de la otra, ocupando toda la acera. Te enojarás si no estas acostumbrado a esta manera de caminar. Pero si quieres, puedes caminar así de lento y ver como se vive la vida caminando lento.

JUEGOS DE NIÑOS

El otro día me vinieron lejanos recuerdos de los juegos de niños que solíamos jugar. Siempre, en Santo Domingo, jugábamos al aire libre juegos como el topao, el topao paralizao, el pañuelito, y el escondío. También jugábamos juegos en los cuales cantábamos canciones como Ambosador, matarile, rile, rile, Ambosador, matarile, rile, ron y Arroz con leche. Nunca marcábamos una hora fija para jugar, ya que todos los que jugábamos juntos éramos amigos y vivíamos en la misma calle o en el mismo barrio. Así que cuando salía uno a jugar ese le gritaba a los otros y poco a poco todos chicos y chicas salían de sus casas, listos, para comenzar a jugar. Y así pasábamos todo el día. Jugábamos, horas y horas, juegos que ahora parecen infantiles, pero que en esos años fueron el esplendor de mi niñez y el de muchos adolescentes, porque para esos juegos no teníamos que tener 5 años, sino tener un espíritu jugador.

Echo de menos aquella niñez; esos juegos que nos mantenían activos, bajo el sol dominicano, en cualquier día o noche del año. Creo que lo que más extrañé cuando me fui a los Estados Unidos fueron esos momentos entre mis hermanos, mis amigos, los vecinos; todos juntos en un ambiente sano, seguro, amigable y sin la falta ni la necesidad de lo “moderno.” Creo que la niñez de hoy no sabe lo que es NO vivir enfrente al televisor, viendo la tele o jugando algún videogame. ¿Por qué este cambio? Estoy seguro de que este cambio ha sido algo que muchos han percibido.

Cuéntame cómo pasaste tu niñez. ¿Qué juegos jugabas?

Bueno aquí les dejo con uno de mis juegos y canciones favoritos. Quizás lo conoces. Luego publicaré otras instrucciones para jugar otro de los juegos que solíamos jugar y en alguno de los casos las canciones que solíamos cantar.

Primer juego:

Ambosador, matarile, rile, rile. Ambosador, matarile, rile, ron

Éste lo jugábamos formando dos líneas, de cuatro o cinco personas, una delante de la otra. Al comenzar la canción, cantada por todos, las líneas van saltando, al ritmo de la música, una hacia la otra. La primera línea cantaba los primeros dos versos mientras iba hacia la segunda línea y la segunda línea luego saltaba hacia la primera línea cantando el segundo grupo de versos y así sucesivamente. Así que un grupo le respondía al otro.

Ambosador, matarile, rile, rile
Ambosador, matarile, rile, ron
¿Qué quiere usted?/Matarile, rile, rile
¿Qué quiere usted?/Matarile, rile, ron
Yo quiero un paje/Matarile, rile, rile
Yo quiero un paje/Matarile, rile, ron
¿Qué nombre le pondremos?/Matarile, rile,rile
¿Qué nombre le pondremos?/Matarile, rile, ron
Le pondremos Cara Sucia/Matarile, rile, rile
Le pondremos Cara Sucia/Matarile, rile, ron
Ese nombre no conviene/Matarile, rile, rile
Ese nombre no conviene/Matarile, rile, ron
Le pondremos Príncipe Azul/Matarile, rile, rile
Le pondremos Príncipe Azul/Matarile, rile, ron
Ese nombre sí conviene/Matarile, rile, rile
Ese nombre sí conviene/Matarile, rile, ron
Aquí tiene usted su paje/Matarile, rile, rile
Aquí tiene usted su paje/Matarile, rile, ron

¡Fin!