El otro día tuve una conversación con Carolina sobre el por qué las librerías aquí, en Madrid, no suelen vender café. Ella me había comentado que no había visto a nadie beber café mientras leía el periódico, alguna revista o una novela. En los Estates, toma nota que aquí habla de los Estados Unidos, la mayoría de las personas estaban acostumbradas a leer mientras bebían su cafecito o té en algún coffee shop, siguió comentándome ella. Yo le respondí que no había percibido eso aquí en Madrid, pero que era una cuestión interesantísima. De aquí en adelante aventuramos entre las mil y un posibilidades que podrían explicar este, llamémoslo, fenómeno.
Y era cierto. Entré en varios locales a donde se vendía café, pero al parecer no había casi nadie leyendo. Luego decidí entrar en las librerías y noté que allí tampoco no había personas bebiendo café. Y si no me equivoco en la mayoría de las librerías, y nótese que estoy hablando de las librerías en las cuales yo he entrado, no todas, no suelen vender café. De una cosa estoy seguro y eso es que aquí sí se lee. Siempre verás a personas, bueno que se note que la mayoría son las mujeres, leyendo novelas, revistas o periódicos, pero esto será tema de otra cuestión en la cual embarcaremos la polémica de quien lee más, el hombre o la mujer. Ya lo otro me estaba comiendo las entrañas.
Así que salí en busca de una posible respuesta a esta cuestión, que aunque considerada tonta por algunos, a mi, y quizás a otros, simplemente no me, nos, dejaba dormir. Así que después de hablar con otros estudiantes de la Sede Prim, todos norte americanos y acostumbrados al café y a la lectura como cosas inseparables, recibí las siguientes respuestas:
Así que vamos a lo que nos propusimos. .
Entonces, por qué es que los madrileños no beben café cuando leen:
-Sólo quieren concentrarse en la lectura.
-Yo no se.
-No lo he notado.
-Porque tomar café es algo más social, mientras que leer es antisocial.
-La mayoría de las personas leen en el Metro adonde no se bebe café.
-Hay un tiempo para todo: uno para el café y otro para la lectura.
-¿Quién tiene tiempo para sentarse, tomar café y leer?
-El café es demasiado fuerte…muchísima cafeína, la lectura es algo que se hace cuando calmo.
-¿La gente no lee?
-No te da tiempo de realizar una buena lectura con la pequeña dosis de café que sirven aquí.
-El café te anima a hablar, como el vino o la cerveza, no ánimo para leer.
¿Será una de éstas la verdadera respuesta a nuestra pregunta, tomando en cuenta que hoy en día no existen las verdades? No lo sé y no sé si tú lo sabrás, pero ¿qué piensas?

No olvidemos las causas burocráticas: la licencia para el café no permité vender libros y al contrario... Eso explicaría que no hubiera lugares, si no hay lugares, es difícil que se cree el hábito.
En primer lugar, yo diferenciaría entre leer-tomar café en casa o fuera de casa. Yo en casa leo el periódico o un libro y tomo café. Pero en la calle -en una cafetería- si leo mientras tomo café, el café se enfía, y a mí me gusta muy caliente. Por otro lado, creo que existe poca costubre de 'irse a leer' a un café. Se concentra uno mejor en casa, ¿no? Eso sí, cuando se queda con alguien conviene llevar algo para leer, por si acaso...